El Arzobispado de Córdoba, encabezado por Ángel Rossi, presentó una propuesta para regular la actividad de los “naranjitas” en la ciudad de Córdoba, planteando que la prohibición no resuelve el problema de fondo.
La iniciativa propone transformar el rol de los cuidacoches en “servidores públicos calificados”, con identificación oficial, herramientas de trabajo y conexión con servicios municipales y de emergencia. Además de ordenar el estacionamiento, tendrían funciones como reportar problemas urbanos, asistir a vecinos y turistas, y colaborar con distintas áreas de la ciudad.
El proyecto incluye la creación de un Registro Único de Cuidadores (RUC), gestionado por equipos interdisciplinarios que evaluarían a los aspirantes. Quienes ingresen accederían a protección social, seguro, bancarización y cobertura dentro del sistema formal.
También se plantea ordenar el sistema de cobro, evitar superposiciones con otros esquemas y, en eventos masivos, otorgar la actividad a cooperativas. La propuesta busca una solución integral con enfoque social y de inclusión laboral.